Andalucía

El aroma del azahar, la fragancia de una guitarra flamenca, el atisbo de un pueblo blanco encaramado espectacularmente sobre un peñasco: los recuerdos de Andalucía se quedan contigo como recuerdos coleccionados.

La Esencia de España

Inmortalizada en óperas y representada en obras del siglo XIX, Andalucía es a menudo sinónimo de España en su conjunto: tierra de sol, tierra festiva de trovadores con guitarras, toreros temerarios, heroínas operísticas y cantaores romanos pícaros que lamentan tristes lamentaciones. Aunque este retrato simplista puede ser anticuado y excesivamente romántico, lleva un elemento de verdad. Andalucía, a pesar de una modernización escalofriante, sigue siendo un lugar animado y apasionado donde el ambiente como un buen espectáculo flamenco se abre paso y te da en el hombro cuando menos te lo esperas.

Una marinada cultural

Parte de la fascinación que tiene Andalucía por las personas nace de su peculiar historia. Durante ocho siglos, la región se sentó en una frontera porosa entre dos religiones e ideologías diferentes, el cristianismo y el islam. Dejado fermentar como un barril de jerez seco como un barril, la continua fertilización cruzada ha arrojado un montón de variedades culturales: antiguas mezquitas transformadas en iglesias; vastos complejos de palacios repletos de estuco; una cocina infundida con trazos de especias del norte de África; y una cadena de nobles pueblos blancos que domina el árido y escarpado paisaje, desde los estrechos nudos.

Andalucía Silvestre

Se necesitan más de unos cuantos campos de golf sedientos en la Costa del Sol para poder disfrutar de la variada ecología andaluza. En el interior, mientras que en el interior, te toparás con pueblos bucólicos y dependientes de la agricultura, donde la vida no parece haber cambiado mucho desde que el dramaturgo Federico Lorca imaginó Bodas de sangre. El veinte por ciento de la tierra andaluza está protegida en parques naturales y nacionales, y las medidas de protección están dando sus frutos. El lince ibérico ya no es imposible de evitar, mientras que el bello íbice florece positivamente. Otro proyecto de recuperación loable es la vía verde de la región, viejas vías férreas renacidas como senderos verdes para ciclismo y senderismo.

Duende

Una de las atracciones más intrigantes y misteriosas de Andalucía es la noción de duende, el espíritu evasivo que apaga gran parte del arte español, especialmente el flamenco. Duende se traduce como un momento de emoción vivida durante una actuación artística, y puede ser evocada en Andalucía si se mezcla en los lugares correctos. Búscalo en una obra de Lorca en un teatro municipal, en un recital de órgano en una iglesia gótica, en la espontaneidad de una peña flamenca (club) o en el extraordinario renacimiento artístico que actualmente se apodera de Málaga.

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